Lunes, 31 de Octubre 2011
Pero no quería atarse porque, entonces, sería confesar la inutilidad en la que vivía. ¿Qué había ganado haciendo un rodeo tan largo para, al final, llegar al camino que seguían otros y que absolutamente no deseaba? “Me querían casado, fútil y tributable?”, se preguntó Fernando Pessoa. “¿Es esto lo que la vida quiere de todo el mundo?”, se preguntó Abel.
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Domingo, 30 de Octubre 2011
Me ha llamado pesimista – prosiguió Abel – y me ha acusado de ayudar con mi pesimismo a quienes quieren el desamor entre los hombres. No le quitaré la razón. Pero mire que su actitud, meramente pasiva como es, tan poco ayuda, porque, casi siempre, esos a quienes se refiere usan el lenguaje del amor. Las mismas palabras, las de usted y las de ellos, anuncian o esconden objetivos diferentes.
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Sábado, 29 de Octubre 2011
No todo lo que parece, es, no todo lo que es, lo parece. Pero entre el ser y el parecer hay siempre un punto de entendimiento, como si ser y parecer fueran dos planos inclinados que convergen y se unen. Hay un declive, la posibilidad de escurrirse por él, y, si así sucede, se llega al punto en que, al mismo tiempo, se contacta con el ser y el parecer.
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Viernes, 28 de Octubre 2011
No tenga miedo. Sólo quiero decir que lo que cada uno de nosotros tenga que ser en la vida, no lo será por las palabras que oye ni por los consejos que recibe. Tendremos que albergar en la propia carne la cicatriz que nos trasforma en verdaderos hombres. Luego, es la acción...
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Jueves, 27 de Octubre 2011
El valor le desfallecía. Cuando iba a atravesar el umbral de la puerta para no volver más, algo le retenía. De su casa huyó el amor. No odiaba a la mujer, pero estaba fatigado de infelicidad. Todo tiene un límite: puede soportarse la infelicidad hasta aquí, pero no hasta allí. Y, sin embargo, no partía.
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