Martes, 31 de Mayo 2011
Por detrás de esta idea aparentemente simple de una globalización económica, se esconde, hoy ni siquiera se esconde, una ambición imperialista que nos muestra los sueños de poder de Estados Unidos, el sistema capitalista que, en fin, tiene un objetivo claro. La globalización económica es un arma nueva de un proyecto imperialista que pasa, con certeza, por un nuevo tipo de explotación mundial.Aporrea.org, Caracas, 25 de enero de 2005
José Saramago en sus palabras
publicado por Fundação Saramago
Lunes, 30 de Mayo 2011
Es una ingenuidad imaginar que Europa es una especie de continente, particular y privilegiado, donde podemos resolver todos los problemas, y que lo que ocurre a su alrededor no le influye. Lo que pasará en Europa y en el mundo en los próximos años dependerá de lo ocurrido el 30 de noviembre [de 1999] en Seattle. Allí decidieron hasta dónde llega el poder de las trasnacionales, y hasta dónde llegaremos nosotros. Lo que ha costado siglos construir, como es la idea de ciudadanía, de responsabilidad cívica, va a cambiar radicalmente; nos vamos a convertir todos en consumidores influyentes. La soberanía nacional no es más que papel mojado.
El Mundo, Madrid, 3 de enero de 2000
José Saramago en sus palabras
publicado por Fundação Saramago
Viernes, 27 de Mayo 2011
Pienso que lo que nos distingue de Europa [a los ibéricos] —y no tengo nada contra Europa, no quiero atacar a nadie, sólo quiero defenderme—, lo que nos diferencia es una cierta capacidad de soñar, un deseo de aventura, una ingenuidad, un cierto modo de ser ingenuo que nos aparta del sentido eminentemente práctico que caracteriza a Europa.
ABC, Madrid, 7 de junio de 1989
José Saramago en sus palabras
publicado por Fundação Saramago
Jueves, 26 de Mayo 2011
Europa no está definida, no sabe lo que es y, al fin y al cabo, es un proyecto social que ha fracasado. [Cada país] está tirando por su lado.Agencia EFE, Madrid, 25 diciembre de 2006
José Saramago en sus palabras
publicado por Fundação Saramago
Miércoles, 25 de Mayo 2011
No es sólo el pensamiento correcto, es que ahora todo se está convirtiendo en correcto, hay que comportarse según unas normas que nadie sabe quién determinó. Yo reivindico la diferencia, pero cada vez nos estamos haciendo más iguales, en el sentido menos bueno, menos creativo y menos contestatario, perdiendo así la capacidad de discutir. A pesar de sentirme dentro de la cultura europea, no me gusta que Europa se esté transformando en un imperio. Empiezo a sospechar que todo es igual y me parece sorprendente que no nos demos cuenta de que, en esta Europa, da lo mismo que los gobiernos sean socialistas, conservadores y, mañana, hasta neofascistas. Mientras eso ocurre, las preguntas —por qué, cómo y para qué—, que deberían estar todo el día en boca de los ciudadanos, no lo están.
Turia, Teruel, nº 57, 2001
José Saramago en sus palabras
publicado por Fundação Saramago