Sábado, 29 de Octubre 2011
No todo lo que parece, es, no todo lo que es, lo parece. Pero entre el ser y el parecer hay siempre un punto de entendimiento, como si ser y parecer fueran dos planos inclinados que convergen y se unen. Hay un declive, la posibilidad de escurrirse por él, y, si así sucede, se llega al punto en que, al mismo tiempo, se contacta con el ser y el parecer.
publicado por Fundação Saramago