El nombre no es más que una especie de muro no voluntario que impide saber quién es el otro. Después, los nombres que tenemos son cada vez menos importantes, lo que hoy cuenta verdaderamente en el sistema que nos gobierna, y que no sabemos identificar bien, es el número de la tarjeta de crédito.José Saramago”, El Mundo (Suplemento La Revista de El Mundo), Madrid, 25 de enero de 1998
José Saramago en sus palabras