Confiaría mucho en la fuerza de la ciudadanía si quisiera dejarse convencer de que no hay incompatibilidad en desarrollar económica y socialmente [un lugar] con un espíritu de sostenibilidad. Que no se ponga una piedra sin preguntar por qué y cuáles serán las consecuencias futuras.
El País, Madrid, 21 de abril de 2007
José Saramago en sus palabras