Los escritores a que siempre estoy volviendo son Montaigne, Pessoa y Kafka. El primero porque somos la materia de lo que escribimos, el segundo porque somos muchos y no uno, el tercero porque ese uno que
no somos es un coleóptero.“Soy un relativista”,
Vistazo, Guayaquil, 19 de febrero de 2004
José Saramago en sus palabras